Cómo usar el resultado
El punto de equilibrio es lo que te cuesta cada evento: tus costos fijos del mes repartidos entre los eventos que haces, más lo que gastas en cada uno. Si cobras eso, no pierdes, pero tampoco ganas. Ninguna promoción debería bajar de ahí.
El precio sugerido le suma el margen que escribiste. Úsalo como precio base de tu paquete más sencillo y, a partir de ahí, arma los paquetes más completos y los extras.
El anticipo es lo que pides para apartar la fecha, y el saldo es lo que tu cliente liquida antes del evento. Ponlos tal cual en tu cotización para que nadie tenga que hacer cuentas.
Un ejemplo con números
Los valores que ves al abrir la página son los de nuestra guía: $40,800 de costos fijos al mes, $4,800 de costos por evento y 8 eventos al mes. Cada evento cuesta $9,900. Con 40 % de margen, el precio sugerido es de $16,500, el anticipo del 30 % es de $4,950 y el saldo, de $11,550. Cambia cualquier número y el resultado se actualiza al momento.
Margen sobre el precio, no sobre el costo
La calculadora usa el margen sobre el precio de venta: con 40 % de margen, de cada $100 que cobras, $40 son ganancia. Por eso divide el costo entre 0.6 en lugar de multiplicarlo por 1.4. Si a tu costo solo le sumas 40 %, tu margen real es de 28.6 %, no de 40 %. Con los números del ejemplo, la diferencia entre una forma y otra es de más de $2,600 por evento.
Costos que se suelen olvidar
Si el precio te sale más bajo de lo que esperabas, revisa que estés contando todo:
- Tu propio sueldo. Si tú atiendes el salón, ese trabajo también cuesta.
- El mantenimiento grande del año, como pintura, impermeabilización o jardinería, dividido entre 12 meses.
- La reposición de mobiliario, mantelería, loza y cristalería que se rompe o se gasta.
- Predial, licencias, permisos y revisiones de protección civil.
- El seguro del local y las comisiones de la terminal o del banco.
- La publicidad: anuncios, fotos, tu página y los portales donde apareces.
Si no sabes cuánto gastas en algo al mes, toma lo que pagaste el año pasado y divídelo entre 12.
Temporada alta y temporada baja
El precio sugerido es un promedio para todo el año. En la práctica, muchos salones cobran más en temporada alta, como mayo y junio para bodas o diciembre para posadas, y bajan el precio en enero y febrero para no quedarse con fechas vacías. Los sábados suelen ser el día más caro, los viernes y domingos un poco menos, y entre semana bastante menos.
Lo importante es que el promedio de lo que cobras en el año quede arriba del precio sugerido y que ningún evento quede abajo del punto de equilibrio.
Haz la prueba: escribe en «eventos al mes» lo que haces en un mes flojo y luego en uno bueno. Verás cuánto cambia tu costo por evento y por qué conviene llenar fechas entre semana.
Otra prueba útil es mover el margen. Súbelo de 40 % a 50 % y fíjate cuánto cambia el precio sugerido; bájalo a 30 % y compara. Así sabes cuánto te cuesta, en pesos por evento, cada descuento que concedes en una negociación.
Siguiente paso
En la guía cuánto cobrar por la renta de un salón de eventos encuentras cómo armar paquetes y extras a partir de este precio. Y cuando los tengas, cotizaciones para salones de eventos te explica cómo mandar cotizaciones con tus paquetes en segundos.